Un equipo español logra sintetizar nanohilos de forma controlada

Los nanohilos semiconductores, alternativa a las tecnologías convencionales basadas en láminas delgadas, tendrán un papel fundamental en el futuro de la electrónica. Así lo describen en un estudio publicado en ACS Nano Letters investigadores del grupo de Electrónica y Semiconductores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

El método desarrollado logra sintetizar de forma controlada nanomateriales semiconductores con forma de hilos. Estas nanoestructuras tienen un diámetro inferior a 60 nanómetros y una longitud que puede llegar a alcanzar varias decenas de micras.

Según los autores, el avance supone un paso importante para el desarrollo de nuevas tecnologías, como células fotovoltaicas de alta eficiencia, fotodetectores de alta sensibilidad y circuitos electrónicos de bajo consumo y alta velocidad de respuesta.

El trabajo se ha publicado en la revista ACS Nano Letters por el grupo de Electrónica y Semiconductores del departamento de Física Aplicada de la UAM, dirigido por  Basilio J. García; uno de los pocos grupos en el mundo que trabaja activamente en este sistema.

Las estructuras conocidas como nanohilos se caracterizan por tener una elevada relación de aspecto (longitud/diámetro), de tal forma que su diámetro es mucho más pequeño que su longitud (unas cien veces menor), aportando al nanohilo una inmensa superficie efectiva comparada con su volumen.

Debido a esta propiedad, los nanohilos son considerados como una de las alternativas de futuro para mejorar la tecnología convencional basada en láminas delgadas.

“Aplicaciones como los sensores de luz, químicos, temperatura o presión pueden beneficiarse de esta propiedad única de los nanohilos y aumentar la sensibilidad de los dispositivos electrónicos, a la vez que reducen su coste de fabricación, tamaño y peso”, asegura García.

Además, los nanohilos pueden emplearse para estudiar fenómenos cuánticos y de transporte de carga, no observables en otro tipo de estructuras más convencionales, conocidas como capas gruesas o láminas delgadas.

 

Fuente: UAM Gazette